Sobrevivir a los domingos

Jambalaya: No es posible detenerlos

Hay domingos y domingos, por eso hoy, además de una píldora para sobrevivir y mejorar cualquier domingo, aparece por aquí un estreno. A veces más rápidos, otras con una cadencia más sinuosa, pero siempre intensos, Jambalaya lanza su primer larga duración y da a comer su alquimia, una mezcla propia sin renunciar a lo antiguo y ni a lo nuevo, todo eso sin pudor ni complejos.

Ofrecen infinitamente más de lo que cabe esperar en los tiempos que corren. Sin embargo no es el presente lo que hace bueno este disco, el primer larga duración de Jambalaya es en términos absolutos un disco que debería correr como la pólvora de altavoz en altavoz. Porque lo vale, por eso está aquí. No hacen falta más palabras, es sólo cuestión de escuchar.

Standard
Sobrevivir a los domingos

‘Something is coming’, de Jambalaya: prehistoria de una prometedora historia

Volver a esta primera y única referencia hasta la fecha de Jambalaya tras haberlos escuchado en directo se parece a la arqueología, y eso que ha pasado poco más de un año desde su publicación, algo que sólo habla bien de este grupo.

Las canciones que registraron, actualmente suenan mucho mejor en cualquier concierto: más sólidas, más musculosas y más verdaderas, como si la grabación fuera la ropa de invierno de un adolescente que tras el verano le queda pequeña.

Sin embargo, estas canciones sirven para sacarle brillo a este domingo, aunque no sean más que un anuncio de lo que Jambalaya promete que vendrá. Pero antes del futuro, una parada en Madrid (sala Costello Club el próximo viernes 12 de diciembre a las 21:30, junto a Tres Esfinges de Bikini) para cerrar la gira de este Something is coming (autoeditado en 2013) y de paso una etapa.

Standard
Sobrevivir a los domingos

‘Astronautas’, de Santi Amodeo: Una joya a la que volver de vez en cuando

Realmente, siempre es un buen día para ver Astronautas, una película de Santiago Amodeo. Salpicada de grandísimos secundarios (Julián Villagrán, Manolo Solo, Alex O’Dogherty…), en Astronautas, Nancho Novo y Teresa Hurtado protagonizan una película delicada que puede parecer pequeña, sin embargo, está repleta de cosas enormes: el reparto, el guión, la historia… Por si fuera poco, cuenta con una banda sonora exquisita llena de canciones mágicas que suenan de una manera muy personal y están escritas ex professo para la película. Todos nos hemos sentido alguna vez un poco astronautas, y hoy puede que sea domingo, pero esta película mejorará cualquier día de la semana.


Trailer de Astronautas

Standard
Estrofa, puente y estribillo

Jambalaya, los nadie que lo tienen todo

Parte de Jambalaya en directo / @diegocabrerap

Parte de Jambalaya en directo / @diegocabrerap

No tienen nombre ni posición, a pesar de que hace tiempo que mataron al padre y han aprendido sin mucho esfuerzo que para masticar rock todo se reduce a pellizcar la melodía. Pero antes de eso hay que cargar con el equipo (después habrá que descargarlo), sobreponerse a un sonidista “ponecopas” y hacer propios los ciclos –de menos a más y de más a menos o a la inversa– del viejo rito.

Jambalaya son conocedores de lo ajeno, pero también los primeros amantes de lo propio, ya les toque jugar en equipo o ser sangrientos mercenarios sin más sustento que el cable que les conduce a la electricidad, a veces unas pocas monedas, las menos.

Parte de Jambalaya en concierto  / @diegocabrerap

Parte de Jambalaya en concierto / @diegocabrerap

Músculo y contención (Juan Antonio de Rus en la batería), patean el escenario porque saben que ser elegantes en un escenario es exactamente lo contrario a ponerse una americana encima de una camiseta, basta con ejecutar como lo haría un pelotón de fusilamiento, pero cambiando el miedo al superior por la convicción en su idea.

Estrenan tema, bajan del escenario tocando, animan a desbarrar, se permiten la chulería de cantar una estrofa mientras afinan una guitarra (Alejandro García, guitarra y voz) y te clavan un estilete con la guitarra borracha de Same old faces –en cuestión de meses suena madura– mientras te aprietan las tuercas con un bajo aparentemente distraído (Jesús Cabrera al bajo). Plato exquisito.

Jambalaya en directo  / @diegocabrerap

Jambalaya en directo / @diegocabrerap

Pasa el tiempo y el estilete se ha oxidado dentro de ti. Ya es parte de tu cuerpo. Nunca hubo dolor, ya todo es placer y ganas de repetir con una ración mayor, más contundente es imposible. Pero toca esperar para recoger, cargar el equipo, distraerse e intentar dormir. De los beneficios económicos ya hablamos otro día, porque los que provoca Jambalaya a la salud son evidentes.

Ficha:
26 de julio de 2014, Concierto de Jambalaya en la sala Atenea (Dos Hermanas, Sevilla)
Aquí puedes escuchar la maqueta de Jambayala

Standard
El mundo gira en un sentido absurdo

No les basta con negar la realidad, tienen que reescribir la historia

Primera anotación en el diario de a bordo del primer viaje de Colón

Primera anotación en el diario de a bordo del primer viaje de Colón

Pertenecer a un partido cruel con la ciudadanía, defender actitudes que se traducen en desconsideración y mentira para las personas –los que te votan y los que no–, comer de las arcas públicas, etc. no parece suficiente para algunos. Hay que llegar más allá. No les basta con negar una realidad y reírse de la gente, hacer reformas educativas y proponer libros ridículos –unos y otros–, aún les quedan cosas por hacer, lo del otro día fue sólo un ejemplo.

Esto es lo último, pero la megalomanía de los poderosos, en realidad un alcalde de capital de provincia, no conoce límites. Nunca he ido a un mitin del pepé, ni de ningún otro partido, sin embargo estoy seguro de que deben ser sitios que ofrecen experiencias radicales y vida al límite. No fue una excepción el mitin que el pasado lunes (19 de mayo) organizó el pepé en Sevilla como uno más de sus actos electorales de cara a las inminentes –¡menos mal!– elecciones europeas.

Con la impunidad con la que se invisten a sí mismo los políticos españoles y con su gracejo sevillano, Juan Ignacio Zoido –alcalde de Sevilla– decidió que las 2 carabelas y la nao en las que partió Colón y su tripulación hacia América habían salido de Sevilla: “De aquí salieron las naves para descubrir América” aseveró el primer edil de Sevilla. Además se permitió el detalle de decir que todos los demás estábamos equivocados: “Aunque os digan que las naves salieron de Palos, es mentira, las naves salieron de aquí” aseguró el iluminado edil.

Me pregunto: ¿Tan lejos tiene que llegar una persona para darle lustre a su ciudad (por cierto, no es de Sevilla capital este tipejo)? ¿No es Sevilla suficientemente bonita por sí misma? ¿Necesita usted decir mentiras tan bajas y ridículas o es que acostumbrado a ser falsario como político español que es ya no sabe parar? ¿Tanto complejo de inferioridad sufre usted?

Supongo que lo siguiente será decir que la gamba fresca se pesca también en Sevilla, que el “pescaito” frito es más sevillano que la Giralda y que el salmorejo sevillano –que lo vieron así escrito “estos ojitos”, como diría la Vargas, en un bar de la Alfalfa (Sevilla)– es un plato estrella de la gastronomía sevillana que los cordobeses copiaron. El resto miraremos como el pez grande se come al chico.

Seguramente si digo que el perfil del político español se caracteriza por la mentira y la indigencia intelectual algunos se enfadarán, “no todos son así” dirán muchos; pero desde luego es un hecho que el perfil de Juan Ignacio Zoido se caracteriza por la indigencia intelectual y por la mentira, el mismo lo dejó claro el otro día.

Quizá es que llegaba todavía alegre de ese mercado de ganado sevillano que derivó en acto social al que no se puede faltar si eres alguien en este país o fuera de él, hablo de la Feria de Abril. Pero seguro que no, Zoido tiene pinta de hombre serio y poco dado a embriagarse. A él seguro que las cosas le salen así de naturales. Lo cierto es que no es nada nuevo, igual que el partido al que pertenece el señor Zoido se ríe de la gente de a pie y que intenta sobrevivir al día a día haciendo las cosas bien, Zoido se rió de todos aquellos que se echaron al mar, gente de a pie, o incluso de más abajo, y gente que pensaba que había algo más que lo conocido hasta ahora, un nuevo mundo que descubrir.

Aquellos que tienen la posibilidad de votarlo pueden seguir haciéndolo, pero nunca extrañarse de un comportamiento que dejó claro hace tiempo. Luego pedirá perdón diciendo que sólo era un comentario en broma −ya lo hizo antes− y continuará con su labor, la que los ciudadanos le encargaron, al menos unos cuantos. Y esto que me hace reaccionar no es orgullo o que me hayan tocado el lugar donde nací –en Huelva somos los primeros indolentes, catetos y poco dados a luchar por lo nuestro– , es asco porque realmente hay otros como él que piensan que el mundo es como ellos dicen y que no tenemos más remedio que creerlo a pies juntillas, aunque realmente son seres ridículos y sin instrucción.

Ellos creen que tienen los conocimientos y que no precisan de más: el otro día lo dijo la señora Valenciano (que nada tiene que ver con el PP, según ella, yo no lo tengo tan claro y creo que no soy el único) hablando de su ausencia de titulación universitaria: “Me parece un poco reduccionista intentar saber lo que uno sabe si tiene el título o no de Ciencias Políticas. Tengo la formación pero no tengo el título. Hice tres años” comentó en una entrevista (mejor no hablar de la formulación de la frase, daría para un opúsculo, como mínimo). Y la verdad, queda muy bien dicho si tienes título, pero si no revela cierto complejo de inferioridad, pero ella es política y está por encima de eso.

Teología y dogmas de fe de andar por casa, tampoco necesitan más.

Standard