Notas de lectura

‘Los cuerpos extraños’, de Lorenzo Silva: Solidez narrativa y mucho más

Portada de 'Los cuerpos extraños'

Portada de ‘Los cuerpos extraños’

Desde el comienzo, Los cuerpos extraños no renuncia a nada de lo que caracteriza a esta serie de novelas, esa inteligente mezcla entre la vida diaria de su protagonista y lo extraordinario del trabajo que desempeñan, ingredientes básico de su éxito: un grupo Guardia Civil investiga una muerte entre las cloacas de la condición humana mientras intentan que sus vidas se resientan lo menos posible.

Puede que esto no sea nada nuevo, sobre todo teniendo en cuenta que es la séptima novela de la serie que protagonizan los Guardias Civiles Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro, pero cuesta conseguir que la mezcla sea creíble. Seguramente muchos lectores entren en la historia con una aventura, pero salen encadenados –en la mejor acepción del término– al identificarse con la forma de encarar el día a día de su protagonista.

Pero esa facilidad para agarrar al lector, no sólo por la historia en sí, sería imposible sin unos diálogos inteligentes y sin una voz narrativa interesante que a la vez que guía la historia –extraordinariamente sólida y bien construida– no renuncia a salpicarla de referencias –y no cualquier tipo de referencia– que la refuerzan. Podría decir que con que nombrara a Germán Copinni ya el libro estaba amortizado, pero lo cierto es que eso que puede parecer un malabarismo de consumado maestro, un artificio increíblemente bien hecho, resume el espíritu de la novela y no tiene nada de artificial. Silva lo único que hace es dejárselo al lector en el lugar adecuado para que lo recoja.

Sobre la historia, decir que el autor vuelve a la corrupción como motivo principal y aunque suene a tópico, la corrupción política es un broma comparada con la verdadera corrupción de la que “los malos” de esta novela están presos. Además, Silva tiene la capacidad de hacer ver al lector esa otra parte de la historia como apasionante, incluso necesaria para el avance del hilo principal, lo que es una genialidad argumental, ya que logra hacer de algo lateral un espacio que el lector necesita y disfruta.

Puestos a poner una pega, sólo puedo decir que me gustó más La marca del meridiano, pero me cuesta encontrar razones objetivas para sustentar la opinión.

Ficha:
Los cuerpos extraños, de Lorenzo Silva. Octava novela protagonizada por Bevilacqua y Chamorro, editado por Destino (colección Áncora y Delfín) en Barcelona, año 2014.

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