Sobrevivir a los domingos

Jambalaya: No es posible detenerlos

Hay domingos y domingos, por eso hoy, además de una píldora para sobrevivir y mejorar cualquier domingo, aparece por aquí un estreno. A veces más rápidos, otras con una cadencia más sinuosa, pero siempre intensos, Jambalaya lanza su primer larga duración y da a comer su alquimia, una mezcla propia sin renunciar a lo antiguo y ni a lo nuevo, todo eso sin pudor ni complejos.

Ofrecen infinitamente más de lo que cabe esperar en los tiempos que corren. Sin embargo no es el presente lo que hace bueno este disco, el primer larga duración de Jambalaya es en términos absolutos un disco que debería correr como la pólvora de altavoz en altavoz. Porque lo vale, por eso está aquí. No hacen falta más palabras, es sólo cuestión de escuchar.

Standard
Notas de lectura

‘El corazón de las tinieblas’, de Joseph Conrad: Lo importante ocurre en el interior

Imagen que ilustra la portada del libro / Ángel Mateo Charris

Imagen que ilustra la portada del libro / Ángel Mateo Charris

Una vez le escuché decir a Pérez-Reverte que le gustaba Conrad, entre otras cosas, porque antes de contar historias de piratas había estado entre ellos. Y lo que realmente llama la atención de esa gran verdad es que aunque cuente historias de piratas, aunque las viviera, lo que El corazón en las tinieblas narra sólo usa de excusa esas historias.

Casi todo lo que ocurre en el libro, y todo lo que es realmente importante, ocurre en el interior de los personajes. Y así lo siente el lector. El resto es un escenario, eso sí, un bello escenario muy bien construido y que se corresponde con el interior de los personajes. La oscuridad húmeda del Támesis o el calor denso como el plomo en la jungla son escenarios que ayudan a que los lectores sientan como un punzón afilado lo que habita en el interior de casi todos los personajes.

El medio hostil que Conrad recrea en la narración se ve apuntalado en esta edición por los óleos serenos pero llenos de preguntas y con una fuerza extraña que Ángel Mateo Charris hizo para la ocasión: colores y sensaciones que recuerda a Hopper, aunque ciertamente sólo comparten la soledad que irradian las pinturas.

Ilustración del libro / Ángel Mateo Charris

Ilustración del libro / Ángel Mateo Charris

Si Conrad vive en lo concreto de cada personaje, a Mateo Charris le basta casi siempre con un paisaje para llevarte al lugar que comparten personajes y lector. Esa perfecta mezcla eleva la obra y te obliga a detenerte en los dibujos, porque ofrecen escenarios que el lector reconoce.

De Conrad hay poco que decir que no se haya dicho y diseccionar esta obra no haría más que ahondar en lo ya conocido. Aún así, El corazón de las tinieblas es de esos libros que hay que agarrar cuando se ven en una estantería, no hacerlo es un pecado mortal.

Ficha:
El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Edición del año 2007 ilustrada por Ángel Mateo Charris y traducida por Sergio Pitol por el ciento cincuenta aniversario del nacimiento del autor. Editado por Galaxia Gutember y Círculo de Lectores en Barcelona.

Standard
Sobrevivir a los domingos

Cuadernos Efe Eme: Cultura con mayúsculas

Portada del tercer número de 'Cuadernos Efe Eme'

Portada del tercer número de ‘Cuadernos Efe Eme’

Acaban de publicar el tercer número y espero que sólo sea un prólogo de la historia que les espera. Recuerdo abrir el primer tomo y pensar en cómo iba a abarcar tanto, pero lo cierto es que poco a poco los reportajes van callendo en el saco. Pero lo mejor no es que se lea casi sin darse cuenta. Lo mejor es que los contenidos que pueden parecer menos interesantes –por tus filias o tus fobias– acaban siendo una clase magistral que te molestaría haber perdido.

Ya lo han dicho otros, Cuadernos Efe Eme son una de esas publicaciones que siempre hemos envidiado del extranjero, esperemos que no sea demasiado grande para este país. En cualquier caso, Dylan, Serge Gainsbourg, Bunbury y toda la alineación de plumas que se dejan caer por estos “cuadernos” son una de las mejores compañías para cualquier domingo.

Standard
Notas de lectura

‘Los cuerpos extraños’, de Lorenzo Silva: Solidez narrativa y mucho más

Portada de 'Los cuerpos extraños'

Portada de ‘Los cuerpos extraños’

Desde el comienzo, Los cuerpos extraños no renuncia a nada de lo que caracteriza a esta serie de novelas, esa inteligente mezcla entre la vida diaria de su protagonista y lo extraordinario del trabajo que desempeñan, ingredientes básico de su éxito: un grupo Guardia Civil investiga una muerte entre las cloacas de la condición humana mientras intentan que sus vidas se resientan lo menos posible.

Puede que esto no sea nada nuevo, sobre todo teniendo en cuenta que es la séptima novela de la serie que protagonizan los Guardias Civiles Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro, pero cuesta conseguir que la mezcla sea creíble. Seguramente muchos lectores entren en la historia con una aventura, pero salen encadenados –en la mejor acepción del término– al identificarse con la forma de encarar el día a día de su protagonista.

Pero esa facilidad para agarrar al lector, no sólo por la historia en sí, sería imposible sin unos diálogos inteligentes y sin una voz narrativa interesante que a la vez que guía la historia –extraordinariamente sólida y bien construida– no renuncia a salpicarla de referencias –y no cualquier tipo de referencia– que la refuerzan. Podría decir que con que nombrara a Germán Copinni ya el libro estaba amortizado, pero lo cierto es que eso que puede parecer un malabarismo de consumado maestro, un artificio increíblemente bien hecho, resume el espíritu de la novela y no tiene nada de artificial. Silva lo único que hace es dejárselo al lector en el lugar adecuado para que lo recoja.

Sobre la historia, decir que el autor vuelve a la corrupción como motivo principal y aunque suene a tópico, la corrupción política es un broma comparada con la verdadera corrupción de la que “los malos” de esta novela están presos. Además, Silva tiene la capacidad de hacer ver al lector esa otra parte de la historia como apasionante, incluso necesaria para el avance del hilo principal, lo que es una genialidad argumental, ya que logra hacer de algo lateral un espacio que el lector necesita y disfruta.

Puestos a poner una pega, sólo puedo decir que me gustó más La marca del meridiano, pero me cuesta encontrar razones objetivas para sustentar la opinión.

Ficha:
Los cuerpos extraños, de Lorenzo Silva. Octava novela protagonizada por Bevilacqua y Chamorro, editado por Destino (colección Áncora y Delfín) en Barcelona, año 2014.

Standard
Sobrevivir a los domingos

‘Raíces y alas’: Carmen Linares canta a Juan Ramón Jiménez

El pasado viernes se estrenaba La luz con el tiempo dentro, una película que narra la vida de Juan Ramón Jiménez, un poeta inalcanzable al que siempre hay que tener presente. Por eso puede ser hoy un buen domingo para hablar de un disco que llevaba a Juan Ramón Jiménez al flamenco.

En Raíces y alas, Carmen Linares y Juan Carlos Romero –un guitarrista genial y con una mano izquierda exquisita– le dan una segunda vida a los versos del poeta moguereño. Sin renunciar a la esencia juanramoniana, proyectan los versos que en muchos casos se consideran herméticos en un flamenco popular pero exquisitamente refinado.

Y exactamente eso es este disco, una obra refinada en su forma, en su contenido y en su sonido, cálido y cuidado, como un buen vino de solera, como un domingo a la sombra de una fachada blanca con la primavera por llegar.

Standard