Sobrevivir a los domingos

Jambalaya: No es posible detenerlos

Hay domingos y domingos, por eso hoy, además de una píldora para sobrevivir y mejorar cualquier domingo, aparece por aquí un estreno. A veces más rápidos, otras con una cadencia más sinuosa, pero siempre intensos, Jambalaya lanza su primer larga duración y da a comer su alquimia, una mezcla propia sin renunciar a lo antiguo y ni a lo nuevo, todo eso sin pudor ni complejos.

Ofrecen infinitamente más de lo que cabe esperar en los tiempos que corren. Sin embargo no es el presente lo que hace bueno este disco, el primer larga duración de Jambalaya es en términos absolutos un disco que debería correr como la pólvora de altavoz en altavoz. Porque lo vale, por eso está aquí. No hacen falta más palabras, es sólo cuestión de escuchar.

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Sobrevivir a los domingos

Cuadernos Efe Eme: Cultura con mayúsculas

Portada del tercer número de 'Cuadernos Efe Eme'

Portada del tercer número de ‘Cuadernos Efe Eme’

Acaban de publicar el tercer número y espero que sólo sea un prólogo de la historia que les espera. Recuerdo abrir el primer tomo y pensar en cómo iba a abarcar tanto, pero lo cierto es que poco a poco los reportajes van callendo en el saco. Pero lo mejor no es que se lea casi sin darse cuenta. Lo mejor es que los contenidos que pueden parecer menos interesantes –por tus filias o tus fobias– acaban siendo una clase magistral que te molestaría haber perdido.

Ya lo han dicho otros, Cuadernos Efe Eme son una de esas publicaciones que siempre hemos envidiado del extranjero, esperemos que no sea demasiado grande para este país. En cualquier caso, Dylan, Serge Gainsbourg, Bunbury y toda la alineación de plumas que se dejan caer por estos “cuadernos” son una de las mejores compañías para cualquier domingo.

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Sobrevivir a los domingos

‘Raíces y alas’: Carmen Linares canta a Juan Ramón Jiménez

El pasado viernes se estrenaba La luz con el tiempo dentro, una película que narra la vida de Juan Ramón Jiménez, un poeta inalcanzable al que siempre hay que tener presente. Por eso puede ser hoy un buen domingo para hablar de un disco que llevaba a Juan Ramón Jiménez al flamenco.

En Raíces y alas, Carmen Linares y Juan Carlos Romero –un guitarrista genial y con una mano izquierda exquisita– le dan una segunda vida a los versos del poeta moguereño. Sin renunciar a la esencia juanramoniana, proyectan los versos que en muchos casos se consideran herméticos en un flamenco popular pero exquisitamente refinado.

Y exactamente eso es este disco, una obra refinada en su forma, en su contenido y en su sonido, cálido y cuidado, como un buen vino de solera, como un domingo a la sombra de una fachada blanca con la primavera por llegar.

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‘Poesías completas’, de Antonio Machado: Absoluta poesía

Portada del libro en la editorial Austral

Portada del libro en la editorial Austral

Hoy hace 76 años que Antonio Machado moría en Colliure, que puede parecer un lugar como otro cualquiera para morir, pero en este caso era el peor de todos los lugares. Colliure era el exilio.

Hoy Antonio Machado sigue enterrado allí, sigue en el exilio y lo peor de todo es que está allí no sólo fisicamente. La idea, la enseñanza, la visión del mundo y casi todo lo que representa el poeta sigue exiliado de lo que hoy es España y me atrevería a decir que así va a seguir siendo.

Por suerte, su obra escrita es un refugio –nunca una trinchera– donde encontrar respuestas y donde encontrarse, hoy, un domingo invernal o en cualquier otra fecha del calendario.

 

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‘Histoire de Melody Nelson’, de Serge Gainsbourg: El todo en menos de 28 minutos de música

Conceptual, inspirador y provocador, eso y mucho más es Historie de Melody Nelson, un disco único e irrepetible. Serge Gainsbourg canta como lo hizo casi toda su vida, de una forma increible e inmejorable, y la producción de Jean-Claude Desmarty es hija de su tiempo, es decir, hija del tiempo en el que se produjeron los mejores discos de la historia. Este es uno de ellos.

Todo suena sugerente y desconocido a la vez que verdadero en este disco de apenas 28 minutos. La producción hace que entres tanto en este disco que acaba pareciendo una sola canción en la que se mezclan guitarras y bajos con una orquesta de cuerda, pero no detalles de una orquesta de cuerda, sino fragmentos sinfónicos que encajan igual o mejor que las guitarras, bajos y percusiones con la voz de Serge Gainsbourg.

No tiene sentido dedicar más tiempo a hablar de un disco que sólo necesita ser escuchado un domingo como este o como el próximo o como cualquiera de los anteriores.

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