Sobrevivir a los domingos

Del rigor en la ciencia, de Jorge Luís Borges: Un universo dentro de un párrafo

Me lo dijo un amigo, “en los autores veo mundos, en Borges hay universos”, y es algo completamente cierto. No necesita más que unas pocas páginas -a veces, como en este caso, ni eso- para crear un universo, un mundo del que no hay más referencia que la propia narración, como si la narración sólo le importase a quien la habita y no a quien la lee, pero que quien la lee imagina sin esfuerzo:

…En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa
de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del imperio, toda una
Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los colegios de
Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y
coincidía puntualmente con él. Menos adictas al Estudio de la Cartografía, las
Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era inútil y no sin Impiedad
lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste
perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en
todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.

                  Suárez Miranda, Viajes de varones prudentes
                                                      Libro cuarto, cap. XLV, Lérida, 1658

Jorge Luís Borges


Del rigor en la ciencia leído por Borges

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